El sujetador, ¿una prenda innecesaria? | Revista | EROSKI CONSUMER

Como una segunda piel o incluso un guante. Así debería acoplarse el sujetador al pecho femenino para cumplir su función de sujetarlo. Pero ¿es necesario? Un estudio francés publicado este año ha sembrado la duda: sujetar o no sujetar, he ahí el dilema. Este trabajo, presentado este 2013, obra del médico Jean-Denis Rouillon, de la Universidad de Besançon, ha puesto en entredicho que el sujetador contrarreste la fuerza de la gravedad y ha desaconsejado su uso tras realizar una investigación en más de 300 mujeres a las que ha seguido durante 15 años. El estudio galo ha concluido que las mujeres que lo llevan tienen el pecho más caído y flácido y sufren más dolores de espalda que quienes no lo usan, puesto que esta prenda parece actuar como una rodillera, es decir, impide que el músculo del pecho se ejercite, favorece que se atrofie y conduce a que se deteriore antes.

No obstante, estas conclusiones han recibido críticas porque no se ajustan a la realidad de la anatomía femenina. Así, a pesar de que la glándula mamaria se encuentra sobre el músculo pectoral, este no lo sujeta; su soporte proviene de los ligamentos de Cooper, que la fijan a la dermis, al pezón y a otras estructuras mamarias. “Por lo tanto, no se puede tonificar mediante la práctica del ejercicio activo ni atrofiar por recurrir a la sujeción pasiva”, informa Juan Antonio Mira, cirujano plástico y director de la Doctor Clínica Mira, de Valencia.

Sujetar bien el pecho, una necesidad.

Prescindir de esta prenda, según las recomendaciones basadas en el estudio francés, puede tener un menor impacto en los senos pequeños, prácticamente lisos, pero ser contraproducente para los más voluminosos. Las consecuencias de no utilizarlo son sobrecarga en las cervicales, dolor y descolgamiento del pecho, entre otras, aunque estas dependen de la genética, la constitución y el peso de cada mujer. En estos momentos, la consigna, a la espera de que se publiquen otros estudios en este ámbito y confirmen la teoría del francés, es que el sujetador se debe utilizar.

Lo contrario sería como dejar un peso muerto colgando del cuello, equiparable a atarse dos saquitos de arroz de medio kilo, o más, de forma permanente. Los expertos consideran que a partir de una talla 100 de contorno, el pecho ya es voluminoso, y si la mujer adelgaza, a su vez, puede provocar un descolgamiento; por ello debe sostenerse de manera conveniente con el sujetador adecuado.

El sostén -que proviene del corsé- debe llevarse durante el día y, por la noche, es preferible que el pecho descanse para conseguir una mejor higiene de la piel, mejor circulación y mejor respiración. No obstante, si el pecho es muy pesado y produce molestias y tracciones al variar de posición mientras se duerme, se puede cambiar el sujetador de día por uno más ligero, que sujete bien, sin oprimir.

vía El sujetador, ¿una prenda innecesaria? | Revista | EROSKI CONSUMER.

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Acerca de Abel Hernández

Consultor en Informática, Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla, Miembro del Club Rotario de Papantla, Secretario de la Cruz Roja Delegación Papantla, Miembro del Grupo Cultural Papán Real, Coordinador Municipal de Papantla de la Unión de Escritores Veracruzanos, Miembro del Comité Pueblos Mágicos de Papantla. Miembro del Consejo Supremo Totonaco A.C.
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